¿Cuánto cuesta envejecer en casa y quién lo paga?

Viernes, 04 de Julio de 2014

Canal: Recortes de prensa

Se incrementa la cantidad de personas que necesitan ayuda para sus actividades básicas. Es enorme el esfuerzo de los familiares involucrados.

Matías Manzotti, Nélida Redondo*

Según el censo del año 2010, Argentina es el tercer país más envejecido de América Latina: las personas de 65 años y más representaron el 10,2% del total de la población. Un proceso más novedoso es el llamado “envejecimiento dentro del envejecimiento”, es decir, el aumento de la proporción de mayores de 80 años en el total de la población. El mismo se debe al aumento de la esperanza de vida a partir de los 65 años de edad. En consecuencia, el aumento de la proporción de personas de edad extrema constituye el éxito de la sociedad argentina en la mejora de las condiciones de vida de su población.

Sin perjuicio de su alentador origen, hasta el momento el aumento del número de mayores de 80 años se acompaña de un incremento de personas que necesitan ayuda para realizar actividades básicas de la vida cotidiana, tales como asearse, bañarse, levantarse de la cama, así como de otras tareas que también son necesarias como realizar compras, subir escaleras o utilizar el transporte público.

El apoyo a las personas mayores con dependencia suele ser de largo plazo y ocasiona un costo que puede tener consecuencias catastróficas para los presupuestos familiares. Por este motivo, los costos de la dependencia, medidos mediante la evaluación de los niveles de dependencia, los costos del sistema sociosanitario, del esfuerzo familiar en cuidados informales y una evaluación del bienestar de los adultos mayores constituyen el objetivo de numerosas investigaciones en los principales centros académicos y en los sistemas de salud de los países con pronunciado envejecimiento demográfico.

En América Latina todavía es común suponer que la dependencia es un problema privado, que debe resolverse en el ámbito de la familia. Sin embargo, cada vez es más notoria la tensión porque implica, sobre todo, un enorme esfuerzo para los familiares directamente involucrados.

En la actualidad, existe consenso en que la gente prefiere envejecer en casa, si es que están garantizadas las condiciones de confort, bienestar e integración social. Las personas mayores con dependencia necesitan apoyo para permanecer en sus domicilios; la pregunta esencial es: ¿cuánto le cuesta a una persona con dependencia mantenerse en su domicilio?, o bien, si lo prefiere, ¿en una institución de larga estadía en la que se respeten sus derechos personalísimos a tomar el control de las decisiones sobre su vida, a la intimidad, a la privacidad y a la integración social?

La respuesta debe consignar tanto los costos erogados, es decir, los pagos que se realizan por servicios, como los no erogados, o sea, las horas de esfuerzo de sus familiares o amigos.

Para contestar estas preguntas, llevamos a cabo una investigación en el marco de un estudio multicéntrico financiado por la Beca Salud Investiga del Ministerio de Salud de la Nación, que involucró a la Universidad ISALUD, el Hospital Alemán y el Hospital Italiano de Buenos Aires.

Mediante este estudio se llegó a tener un valor aproximado del gasto anual que demanda a las familias la atención de una persona adulta mayor con dependencia de un sector socioeconómico medio / medioalto en la Ciudad de Buenos Aires actualmente. Se puede afirmar, entonces, que la mediana de los valores rondan entre 12000 y 17000 dólares anuales, en hogares particulares y en instituciones de larga estadía, respectivamente.

Dado que toda la información fue relevada y analizada desde distintas perspectivas profesionales (médica, económica y sociológica), se puede comprender el fenómeno de una manera integradora.

*Autores, junto con el médico Esteban de la Torre, del libro “¿Cuánto cuesta y quién paga la dependencia en las personas mayores?, Del Hospital Ediciones, 2014.

Fuente: Clarín – 28/5/2014.
http://www.clarin.com/opinion/cuesta-envejecer-casa-paga_0_1146485418.html